Últimamente acontecimientos cercanos, me hacen sentir cada vez más la necesidad de dejar un rastro que aporte algo constructivo o reparador al mundo que en algún momento dejaremos.
La expresión que aprendí hace años de un buen amigo, que lo resume es :”Ser una contribución”.
Esta mañana sentía claramente la influencia que dejas en cada persona, o en cada proyecto, y la responsabilidad que se deriva.
Queda claro que en esta mecánica del escenario de la vida , una auténtica constelación de efectos y causas, todos escogemos nuestro programa, y por lo tanto, cuando hablo de responsabilidad, se ciñe única y exclusivamente a lo que yo o tu aportas, no a la reacción de los demás.
Es bien sabido que esa reacción externa a ti, puede muy bien no obedecer a tu contribución, o incluso, que cambie el nombre con el tiempo, y lo que se consideró maravilloso ahora se considere paupérrimo.
No se trata pues de lo que los demás en su libre albedrío decidan, sinó del área de responsabilidad con tu propio propósito, y ceñido al área que menos influida esté por la mente ordinaria, sinó al conocimiento íntimo en la mejor de las conexiones al Ser que logres.
Hace tiempo escribí un blog y un post que se llamaron “algo de ti”, y versaba paralelamente a este discurso.
Sin ánimo de agotar el tema, pues hablamos del objetivo de vida, cito una frase que siempre me ha impresionado de Dale Carnegie, autor del que matizo, me interesa la parte humanitaria y no la comercial:
- “Pasaré una sola vez por este camino; de modo que cualquier bien que pueda hacer o cualquier cortesía que pueda tener para con cualquier ser humano, que sea ahora. No lo dejaré para mañana, ni la olvidaré, porque nunca más volveré a pasar por aquí."
Aunque es una perspectiva de una sola vida, coincide con lo que planteaba hoy aquí.
Y es, posiblemente, un matiz de lo que significa Amar.
Cuidense ¡!!

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