Me dijeron, hablando de la amistad :
Es verdad que te das cuenta que lo que te hace más feliz no tiene que proceder de
lo material, pero estoy de acuerdo con mi amiga, en que duele mucho cuando has confiado en personas y ves que al final sólo van a lo suyo y les importas si les interesas para sus necesidades.
Es un desengaño tremendo y que te deja el corazón herido, dependiendo de las personas con las que te ha sucedido, porque el alejamiento de algunas a veces te alegra.
He aprendido y ya pongo más cabeza para ver que es cierto lo que intuyo y para ver la realidad.
Ahora doy más prioridad a mis necesidades.
Besos.
Si , me acuerdo de cuando reaccionaba así.
El dolor procede del deseo o la expectativa. Pensamos que los demás corresponderán a lo que nos une o a lo que nos unió.
Olvidamos que quien desengaña cumple perfectamente su rol contigo, precisamente causando esa emoción, ó conjunto de ellas, para experimentar algo que el Ser no puede en su perfección y decide hacerlo en esta proyección en cuerpo humano.
De mi cosecha, añado que el conjunto tiene un significado profundo, y es evolutivo, aprender.
Sin embargo, como decías, "dar prioridad a mis necesidades", no es algo nuevo, pues aunque aporté a los demás, mi desengaño procede justamente de no haber obtenido del otro lo que esperaba o necesitaba. En el fondo, ya esperamos desde un primer momento que los demás las cubran.
No sentí que la solución fuera replegarse y buscar la propia necesidad, sinó todo lo contrario, desvestirse de uno mismo, para integrarse con todo y poder observar lo que ocurre fuera y dentro para entender porqué.
Un modelo como Reiki, nos puede servir para explicar eso: Obtengo lo que necesito de mi conexión Fuente, me convierto en canal o medio para los que lo soliciten, pero solo de manera temporal, hasta que retiren su permiso, y aunque observe negatividad, desagradecimiento, o lo contrario hasta la idealización. no me implica en ninguno de sus sentidos duales , ya que solo fui un medio y no espero nada pues ya me satisface el privilegio de haber sido útil ese tiempo.
Confieso que la mente enreda, y que acude a sus viejas creencias si te distraes de tu felicidad.
Y algo personal, es que me sorprendo y no me lo acabo de creer , y más de una vez dejo cancha, dejo el terreno alisado y aparentemente poder al otro, para que me demuestre realmente si ha aparecido esa negatividad, ataque o abandono, ya que las idealizaciones parecen más creíbles, aunque muchas acaban siendo al final persecuciones ¡
Es una vieja creencia, un hábito de la mente, pensar que vas a recibir de vuelta y del mismo destino lo que ofreciste, regresando a la consideración que fuiste relevante, cuando solo eres un medio y la vuelta no tiene porque proceder del mismo lugar, sinó de la Fuente, como comentaba antes.
Esa sorpresa indica un error que permanece en mi aún hoy.
Es una sensación que nada entre la incredulidad y el querer constatarlo.
Por este motivo hace tiempo, en un post navideño sobre las cuñadas (creo), indicaba que "provocaba" la situación.
Si esto es un escenario, y los que no se trabajan, cumplen rol conmigo, es lógico pensar que , siendo observadores, si nos queremos convencer , facilite una escena que permita al otro manifestarse...no era "provocar" en el sentido de incentivar, sinó de facilitar el terreno, dar cancha para ver la realidad.
Creo que el sentido útlimo de todo esto es, efectivamente, disfrutar humanamente, el tiempo que dura, una buena relación. ¿porqué no? Claro que si !
Y tantas como hubieren !
Solo que no siento que sean estas , ni ninguna relación humana, las que alimenten mi felicidad. Más bien la comparto con los demás y gozo al sentir compartida la suya conmigo.
Me perdí...decía que , a mi entender, el sentido último de la amistad, es poder entregar aquello que recibes a raudales, sin más, y recibir y aprender a aceptar lo que nos quieran ofrecer.
Y, por otro lado, el significado final de la pérdida o desengaño, es poder recordar quiénes somos , de dónde procedemos y obtenemos todo, y que nadie puede borrar tanto bueno vivido juntos.
No debo dejar que en mi interior el nuevo color tiña el anterior.
Como decía Johann Paul Friedrich Richter, "el recuerdo es el único paraíso del que no podemos ser expulsados".
Y no lo digo tanto en el sentido de vivir del recuerdo, en absoluto, porque sería de nuevo entrar en el juego, sinó atendiendo al significado de saber conservar los objetos de mi memoria sanos y cuidados, no atacados interiormente por mi desengaño.
Ese es un principio muy relevante cuando reconstruimos la vida de alguien con finalidad curativa. Podemos sanar y cuidar los padres de una persona con 60 años, que siguen vivos como objetos primarios en su recuerdo.
Bueno, una parrafada, y sin ánimo de agotar el tema.
De un modo más sencillo, creo que es precioso disfrutar todo lo que la vida ofrece, pues forma parte de la propia experiencia, y aprender a centrarse en ello.
Sobre lo demás, con todo el amor, se deja pasar, y es bueno no aferrarse, aunque ocasionalmente uno deba despedir de su realidad lo que no sea evolutivo.
Esto último es algo que acabé de aprender en el 2008 con John, en un caso que nos ocupó.
Y, finalmente, creo que hay algo profundo que nos une a todos, tal como muchas veces se ha expresado en este foro.
Un abrazo !!

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada